Mi plan de parto - Dra. Teresa Aznar

Mi plan de parto

El parto es uno de los momentos más importante de nuestra vida, supone la culminación de toda la gestación y va a venir vuestro hijo al mundo; desde siempre en consulta me manifestáis vuestras inquietudes respecto a la forma en que se va a desarrollar el parto, cada una lo prepara y lo sueña a su manera deseando un final feliz, algunas de vosotras estáis muy nerviosas y atemorizadas pues os enfrentáis a una situación desconocida, potencialmente peligrosa y que va a suponer el cambio más importante de toda vuestra vida.

Es una pena que algunas futuras mamás llegan angustiadas a lo que debería ser el momento más emocionante y gratificante de vuestras vidas. Existe el miedo al dolor, miedo a no conocer al personal que estará trabajando en el momento de su parto, queréis evitar problemas en la medida de lo posible y realizáis mucho esfuerzo para intentar atar todos los cabos posibles, buscáis en las redes, foros, protocolos de hospitales toda la información relacionada.

Por temas culturales, sociales y evolutivos, la edad a la que intentáis y conseguís quedar embarazadas es muy superior a las generaciones anteriores, habéis peleado mucho para conseguir un puesto laboral, con mucho esfuerzo, persistencia y no deseáis dejar nada al azar en el proyecto más importante de vuestra vida.

Por lo que he decidido compartir mi experiencia personal, la forma en la que intento ayudaros y como solemos trabajar en equipo para que comprendáis un poco más y os ayude a conocer de primera mano todo lo relacionado al parto humanizado, natural, respetado en clima de confianza, seguridad e intimidad, respetando la privacidad, dignidad y confidencialidad; Con la seguridad además de sentirte respaldada por un gran soporte médico profesional en un entorno seguro para ti y tu bebé.

Se pretende asistir al proceso de parto con el mínimo intervencionismo a la vez de garantizar tu seguridad y la de tu bebé, sin renunciar a la posibilidades de control y rapidez de actuación que disponemos en la atención hospitalaria del parto.

Si el control gestacional es normal durante todo el embarazo, a partir de la semana 37, realizaremos consultas más periódicas, posiblemente semanales hasta la semana 41 o hasta el desencadenamiento del parto y siempre acompañadas de registro cardiotocográfico para que nos informe de si tienes contracciones o bien valorar el estado de tu bebé. Habitualmente no suelo realizar tactos vaginales hasta la semana 39 o 40, salvo que me indiquéis que tenéis contracciones.

Lo más habitual, es esperar al inicio espontáneo del parto. Algunas pacientes a veces desean programar su parto y es importante que sepáis que podemos estimular o inducir un parto, pero no cuando queramos, sino cuando el cérvix uterino experimenta los primeros cambios, y mejor que sean espontáneos. Hacerlo de otro modo nos lleva a partos generalmente largos y tormentosos y no tiene sentido por un capricho de fechas o personal. Solo se recomienda inducción o maduración cuando exista alteración del bienestar o embarazo cronológicamente prolongado.

Cuando la paciente sospecha que ha roto aguas o percibe contracciones uterinas, como sensación de dolor menstrual rítmico, cada 5 minutos durante una hora, es el momento de ponerse en contacto con Gynenova o si es por la noche o fin de semana acudir al hospital Vithas Rey Don Jaime y será atendida en un principio por la matrona que se pondrá en contacto conmigo. Si tengo disponibilidad nos coordinaremos, pero si por tema personal o laboral, congresos, cirugía, no puedo asistir tu parto, entonces será el equipo de guardia del hospital Rey Don Jaime quien te asistirá igual o mejor que yo misma.

Realizamos una primera exploración y monitor materno-fetal, con una valoración obstétrica completa y en ese momento establecemos el nivel de riesgo y desarrollamos la estrategia más adecuada. Como acudís con vuestra carpeta Gynenova, todos sabemos cuales son vuestras preferencias e indicaciones que ya habremos comentado durante los controles de embarazo y tendréis aclaradas vuestras dudas.

El periodo de dilatación puede ser largo, sobre todo si es vuestro primer embarazo y es conveniente estar lo más tranquilos posible, es interesante que os preparéis material de apoyo como pelotas para parto, espejos para expulsivo o cojines especiales o incluso una playlist de música que os guste especialmente, o bien si deseáis llevar alguna prenda especial o incluso un abanico.

Solo se recomienda estar acompañada por una persona durante este periodo, habrá momentos de aburrimiento, incertidumbre, dolor e incluso podemos reaccionar con celeridad porque percibimos alguna señal de alarma.

En la mayoría de las ocasiones es indispensable tener una vía venosa canalizada, con o sin medicación, para poder intervenir con los fármacos que sean precisos en cualquier momento que necesitemos una rápida intervención. Esa vía venosa puede estar conectada a un gotero de suero simplemente, pero debe de estar presente. Puede resultar incómoda, pero muchas veces nos ha ayudado a resolver problemas importantes. 

La monitorización cardiotocográfica, no es necesaria continuamente hasta que las contracciones no son rítmicas y efectivas. Sin embargo, pasada la primera fase del parto, cuando la dinámica es rítmica e intensa, nos permite obtener información rápida y continua del estado fetal. Puedes caminar, cambiar de posición o ejercicios si así lo deseas y podemos también realizar periodos de descanso si la situación lo permite.

Nunca de forma sistemática, pero en ocasiones, puede ser que sea beneficioso para el proceso de parto la rotura de la bolsa de aguas de manera artificial, la dra. Torrijo nos pone el ejemplo de una pelota dentro de un globo de agua. Si abrimos la salida del agua y la vaciamos , la pelota cae, y así facilitamos el descenso de la cabecita, que es nuestro objetivo: que la cabeza fetal descienda de la forma más favorable para los dos, para ti y para tu bebé.

Favoreceremos siempre la micción espontanea frente al sondaje vesical, el pinzamiento tardío del cordón para que a vuestro bebé le llegue la mayor cantidad de sangre posible, contacto piel con piel.

Cuando la dinámica es rítmica, el cuello presenta modificaciones y la presentación está bien apoyada es el momento de ofrecer analgesia para aliviar el dolor y es posible que decidamos ofrecerte la posibilidad de anestesia epidural. Tu acompañante debe de salir del lugar de trabajo para evitar así reacciones anormales a personas no habituadas al ambiente sanitario.

Es en ese momento cuando normalmente os tumbáis en la postura más cómoda o en la indicada por el anestesista, o bien te pedimos que te coloques de lado para liberar la cava inferior del peso del cuerpo o a veces para intentar facilitar el descenso de la presentación (cabeza fetal).

Es cierto que el uso de analgesia puede aumentar la necesidad de goteo de oxitocina y puede alargar o reducir el periodo de dilatación. Puede también favorecer el uso de instrumentación del parto. 

Si en el curso del periodo de dilatación, del que estoy continuamente informada, hubiera cualquier incidencia, mi presencia junto a la embarazada es inmediata. Es difícil que tarde más de 15 minutos en llegar si la situación lo requiere. La profesional, matrona que esta junto a ti esta correctamente formada y gran experiencia en el manejo de los partos y sabe cuando y como debe avisarme. Si la comadrona está tranquila, puedes estar tranquila.

Acudiré si no hay incidencias previas, junto a vosotros en el inicio del expulsivo.

Pasaremos de la sala de dilatación al paritorio, en donde se mantiene un clima muy relajado, acompañado de música y luces tenues si así lo deseas. Nuestro vestuario será el quirúrgico, también para tu acompañante, y dispondremos de manteles de papel para poder cubrir y esterilizar el lugar de trabajo.

Te explicaremos, si no has podido asistir a la preparación al parto como debes de empujar para que sea sencillo y natural, pero si que deseamos transmitirte que es tu momento y hazlo de la manera que te encuentres más cómoda, lo hagas bien o mal, te asesoraremos y te ayudaremos todo lo posible.

Es posible que un ayudante apoye su brazo en tu abdomen y haga presión para facilitar el descenso de la cabeza y siempre bajo supervisión directa con la única misión de ayudar a que el expulsivo sea mejor.

La avanzada edad de las madres de hoy en día y el uso de la epidural hace que sea más frecuente la necesidad de instrumentar los partos. Yo suelo utilizar si es necesario ventosa, kiwi o espátulas, nunca fórceps pues me formé en un gran hospital terciario, Hospital Universitario “La Fe” de valencia y allí aprendí este tipo de técnicas, con las que ayudamos a resolver partos más difíciles y además tienen la ventaja frente al fórceps de que no lesionan el suelo pélvico de las mamás.

La episiotomía, el gran tema de debate. En mis partos intento realizar diferentes maniobras que incluso alivian el dolor y relajan el suelo pélvico, y ello ayuda a evitar la episiotomía incluso en partos de madres primerizas, pero en algunos casos de partos complicados, cuando veo que sino realizo la episiotomía se pueden producir grandes desgarros con múltiples direcciones, (muy difíciles de reparar y que además pueden dejar secuelas en el periné )entonces opto por lo que creo que es más conveniente para la paciente y el bebé, porque muchas veces la edad avanzada de las mamás hace que los tejidos sean menos elásticos.

Además, al tener la formación y ser experta/especialista en gineco-estética pues la reparación de la episiotomía o desgarro la realizo con materiales de sutura especiales y con técnicas minuciosas para que el resultado estético y funcional sea el óptimo.

Una vez ha nacido vuestro bebé, intentamos si todo transcurre con normalidad realizar el contacto piel con piel y evitamos poner paños innecesarios para que el recién nacido descanse sobre vuestro regazo, también realizamos el pinzamiento tardío del cordón y le damos opción al papá o pareja por si desea cortar el cordón umbilical.

En caso de que el modo de finalización sea mediante cesárea, tu acompañante puede asistir y seguiremos también un protocolo similar al parto en cuanto a la unión mama-bebé, es decir una cesárea humanizada: podemos realizar según los últimos estudios la impregnación de tu bebé con las bacterias de tu flora vulvo-vaginal, piel con piel inicial y otros detalles que harán que el nacimiento a pesar de todo sea único y especial. Además, la sutura y cicatriz de cesárea intentamos que sea lo más estética posible, con técnicas de sutura y material lo más fino posible, lo que permite una cicatriz casi inexistente.

Tras ello el o la pediatra realizará una minuciosa exploración, lo pesaran, identificarán, y le administraran vitamina K intramuscular como profilaxis de la enfermedad hemorrágica perinatal y se le pondrá una pomada para evitar infecciones oculares neonatales.

Es posible que mis compañeros, del equipo de atención neonatal decidan llevarse al recién nacido inmediatamente, con el fin de aspirar los restos de líquido amniótico que pueden estar presentes en su vía aérea y que conviene aspirar antes de que se oiga el primer llanto. Los minutos en esas ocasiones se hacen eternos, conserve la calma, confíe en el equipo que les atiende. De vuelta al bebé con su mama, será el servicio de pediatría quien aplicará el protocolo de seguimiento del bebé.

En el puerperio, todo el equipo te controlará diariamente, realizaremos las curas adecuadas, controles analíticos si es preciso y te recomendaremos una serie de ejercicios de suelo pélvico para que empieces a recuperar desde el minuto 0. Te recomendamos además que te lleves al hospital todo el complejo vitamínico que estabas tomando y te indicaremos cual es el protocolo de cambio por si estas lactando.

Si la evolución es correcta normalmente a las 48 horas del parto o a los 3-4 días de la cesárea podréis ir a casa, siempre bajo el apoyo emocional y funcional del equipo de matronas que te han preparado durante la gestación para que tengas una buena recuperación y nuestro primer control en Gynenova será aproximadamente a la semana del parto. 

Entendemos el parto como un proceso natural en el que participan otros factores psicológicos, afectivos y sociales. Es un momento mágico. En mi mano está entender, ayudaros y estar a vuestro lado para satisfacer en la medida de lo posible todas vuestras inquietudes.

Afortunadamente en la mayoría de los partos que he asistido y creedme, han sido muchos, hemos conseguido un clima muy especial y esa unión ginecóloga-mama-bebé, nos acompañará toda nuestra vida y guardo un recuerdo muy bonito de cada uno de ellos, teniendo en cuenta y de verdad que he intentado dar lo mejor de mi en cada uno de ellos. Me apasiona mi trabajo y espero que con estas palabras os dejemos un poco más claro nuestra manera de actuar.

Agradezco enormemente la generosidad de la Dra. Torrijo.

Dra. Teresa Aznar Altaba

Dra. Torrijo

Col 12/1204000

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